Fotografía de alimentos: sabor, calidad y estética

La fotografía de alimentos, campo dentro del cual se engloban ramas como la fotografía gastronómica, la fotografía de producto y la fotografía culinaria, es un sector con gran demanda en la actualidad. El interés creciente de la población por la gastronomía, la cocina y la nutrición hace que, cada vez más, las empresas del ramo quieran mostrar sus productos con la mayor calidad posible. Es ahí donde interviene el fotógrafo de alimentos: su labor es retratar el producto, tanto la materia prima como las elaboraciones culinarias, de forma que sus cualidades organolépticas ofrezcan el mejor aspecto posible e inviten a su consumo. De esta manera, la fotografía de alimentos tiene una función estética destinada a provocar el deseo del consumidor y a estimular la compra.

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Estética y tendencias

Como en todos los ramos de la fotografía profesional, las modas y las tendencias influyen poderosamente en la estética de la fotografía de alimentos. No hay más que consultar cualquier libro de cocina, anuncio publicitario o revista gastronómica de hace dos o tres décadas para constatar el enorme cambio que la fotografía de alimentos ha experimentado durante los últimos tiempos. Antes, aspectos como la composición o el color se dejaban un poco de lado a favor de la cantidad: el estilismo era más bien rústico y se cuidaba bastante menos, mientras que los platos cocinados mostraban raciones abundantes en entornos poco atractivos. De la misma forma que la cocina y el interiorismo han avanzado hasta ser plenamente vanguardistas, la fotografía de alimentos ha experimentado la misma evolución.

Nuevas composiciones

En la actualidad, el fotógrafo de alimentos debe saber retratar el producto bajo parámetros contemporáneos. Los fondos uniformes y neutros permiten que el objeto fotografiado destaque y despliegue su forma y su color, resultando mucho más atractivo. Las composiciones han pasado a ser minimalistas, con pocos elementos pero mucho más detallados. Hoy día, la fotografía de alimentos muestra bodegones y composiciones donde tan importante como el atractivo del producto es su disposición en el plano, creando imágenes que destacan por su belleza y su calidad. Una producción fotográfica que genere este tipo de resultados será una excelente tarjeta de presentación para cualquier empresa.

¿Qué debe mostrar la fotografía de alimentos?

Teniendo en cuenta que lo principal es despertar la apetencia del espectador hacia el producto, lógicamente la fotografía de alimentos ha de ser capaz de transmitir todas las virtudes de éste a través de la imagen. Colores vivos y saludables, superficies brillantes y el acompañamiento de elementos que asociamos de inmediato con cualidades como la frescura (hielo, gotas de agua, colores verdes…) son indispensables en las composiciones. Si la fotografía es de un plato ya cocinado, hay que tener muy presentes aspectos como la presentación y los complementos (vajilla, cristalería, montaje…) para lograr imágenes estéticamente impecables.

Fotógrafo de Alimentos : Estilismo en fotografía de alimentos

Al igual que otros campos de la fotografía profesional, en la fotografía de alimentos la labor del estilista es fundamental. Si el propio fotógrafo cuenta con formación y talento para el estilismo, podrá ofrecer a sus clientes un servicio de excelencia. Otra opción es trabajar en colaboración con un buen profesional del estilismo culinario, algo que garantizará los mejores resultados. En fotografía de alimentos es muy importante conocer el material con el que se trabaja, léase atrezzo, productos, accesorios y técnicas. Hay que tener en cuenta que muchos productos y preparaciones, especialmente los platos ya cocinados, tienen una vida corta y sufren bajo el calor de los focos. Por esta razón, el estilista debe saber montar las imágenes con recursos concretos que garanticen la permanencia del “modelo” en perfectas condiciones durante el tiempo que dure la producción.

La importancia del feedback

Como en cualquier otro caso, para realizar un buen reportaje es fundamental que el fotógrafo de alimentos trabaje en estrecha colaboración con el cliente, manteniendo las reuniones que sean necesarias y mostrándose dispuesto a escuchar, cambiar y mejorar los resultados de acuerdo con la opinión de quien le contrata. Por otra parte, conocer las técnicas del retoque fotográfico resulta indispensable hoy día para cualquier fotógrafo profesional de alimentos: gracias a ellas, las imágenes obtenidas brillarán en todo su esplendor.

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